NO TARDES
20 de Mayo de 2005
Autor: Bataca Mumive

 

Até con solo una mano el cordel sucio que pude encontrar en aquel solar. Con la otra agarraba fuertemente la cama medio desmontada y rota que alguien había abandonado allí. Pero el cordel resultó corto, y al intentar estirarlo, se rompió espolvoreando la fibra que lo componía. Lancé el trozo que quedó en mi mano con un gesto de rabia, sin lograr mandarlo a más de medio metro, y solté la cama, que acabó de desmontarse al no haber podido atar la pieza que hubiese sostenido el cabezal.


--Me levanté dolorido de las piernas por la postura en cuclillas que había mantenido, y le pegué una patada a la cama dándole a entender mi molestia y mi impotencia. Rápidamente pensé: “¿Para que quiero yo esta cama de metal oxidada, si ni siquiera tiene somier?". Y acto seguido recordé que me esperaban para comer. Aun no había comprado el pan y ya eran las 14:04......